Quizás, para algunos teóricos de la comunicación y el periodismo, la primera incluye la segunda; pero cuando se trata de comunicación corporativa, ni la primera ni la segunda: total exclusión. Y es verbal “lo que ustedes necesitan son comunicadores, no periodistas”, comentan catedráticos de la ciudad de Medellín quienes argumentan que el periodismo no hace parte de las estrategias de comunicación digital para medianas y grandes empresas.
Y es preocupante tal afirmación, pues tanto la comunicación como el periodismo ofrecen herramientas y, más aún, estrategias para la generación de contenidos que son los principales productos al ejecutar una campaña de comunicación, bien sea impresa o digital.
Es puntual. El periodismo inició su proceso de mutación con la aparición de nuevos medios. Para algunos, nuevas narrativas. Fue así como la radio marcó un nuevo lenguaje para la prensa. Cada uno se complementó. Luego, la televisión. Lo mismo, una mutación, una adaptación. Dichoso estaría Darwin de conocer que su teoría también puede aplicarse a los medios de comunicación. Por último, la Red: ese gran medio que converge a los demás y crea su propia narrativa, su propia expresión.
Pero para e-Lexia, y es aquí donde queremos generar el debate, existe un nuevo medio que exige, al igual que los demás: investigación, redacción, revisión editorial, producción, publicación y distribución de contenidos (y “n mil” actividades), y, siendo consecuentes, una nueva narrativa: la empresa.
¿Será entonces, conociendo que el proceso de investigación periodística es en esencia el mismo para la prensa, la radio, la televisión y la Red, al diseñar y ejecutar una estrategia de comunicación digital para empresas, no se hace necesaria la presencia de un periodista digital?
Y esto es, periodismo corporativo. Entendemos, no es un periodismo tradicional. No es periodismo de solo letras. Es un periodismo nuevo, diferente.